El proceso para solicitar una carencia tiene varios pasos:
1. Contacta con tu entidad financiera
Explica tu situación actual y pregunta si tu contrato permite un periodo de carencia. Es posible que tengas que aportar documentación que justifique el cambio en tu capacidad de pago (como una carta de despido o un certificado de baja médica).
2. Evaluación y aprobación del banco
La entidad revisará tu solicitud y decidirá si las razones justifican la concesión. No todas las solicitudes se aprueban.
3. Formalización de las condiciones
Si se aprueba, firmarás una modificación del contrato (novación) donde se recogen el tipo de carencia (total o parcial), la duración y las nuevas condiciones de las cuotas posteriores.
4. Reinicio de los pagos
Al finalizar la carencia, se reanudan los pagos regulares. El banco recalculará la cuota mensual, que será algo más alta porque el capital pendiente ha crecido o el plazo restante es menor.