Mala gestión del fraude y una protección al cliente pésima. Tanto mi padre como yo somos clientes de Bankinter, y ahora mismo estamos lidiando con dos casos graves de fraude que dejan claro lo ineficaces que son los sistemas de seguridad y respuesta del banco. Mi padre sufrió una estafa de phishing hace más de tres meses. Siguiendo las indicaciones de Bankinter, presentó las denuncias oficiales en la Policía y la Guardia Civil. Desde entonces, el banco ha insistido una y otra vez en que le “contactarían” o que “emitirían una resolución”. Eso nunca ha pasado. Hemos llamado un montón de veces y solo recibimos retrasos, excusas y promesas vagas. Tras más de tres meses, no se ha resuelto nada. En mi caso, hace aproximadamente un mes me robaron los datos de la tarjeta y se hicieron pagos fraudulentos. Otra vez, la respuesta de Bankinter fue la misma: denunciarlo en la Guardia Civil y esperar. Por lo que ha vivido mi padre, está claro que ese proceso no lleva a ninguna parte. Estos casos muestran un problema serio: los sistemas de prevención y detección de fraude de Bankinter son insuficientes. Las operaciones sospechosas no se detectan bien, los clientes no están protegidos en tiempo real y, cuando ocurre un fraude, el banco parece echar toda la responsabilidad al cliente. Aconsejo encarecidamente a cualquiera que esté pensando en Bankinter, o a quien ya trabaje con ellos, que tenga claro que si sufre un fraude puede quedarse sin ayuda ni solución, incluso habiendo presentado denuncias oficiales ante la policía. Escribo esta reseña para meter presión pública y que Bankinter por fin asuma su responsabilidad y actúe, tanto en el caso de mi padre como en el mío.