Un crédito ICO es financiación para autónomos, empresas y otros proyectos empresariales que se canaliza a través del Instituto de Crédito Oficial. En la práctica, no suele ser el ICO quien estudia tu solicitud en ventanilla: normalmente la pides en una entidad de crédito colaboradora, que analiza tu negocio, decide si aprueba la operación y fija las garantías que exige.
Sirve para financiar inversión, liquidez, gastos vinculados a la actividad, digitalización o rehabilitación, según la línea concreta. Si buscas financiación para un negocio, también puedes comparar otras opciones de préstamos para empresas antes de decidir.
La idea importante es sencilla: una línea ICO puede mejorar el acceso a financiación, pero no convierte un proyecto débil en financiable. El banco seguirá mirando ingresos, deuda, viabilidad, CIRBE y posibles registros negativos como ASNEF o BADEXCUG.



Comentarios