Los préstamos con garantía hipotecaria son aquellos en los que se utiliza una propiedad, ya sea una vivienda, un apartamento o un local, como respaldo o garantía.
La entidad financiera utiliza el inmueble como garantía de pago, lo que implica que en caso de incumplimiento, tienen el derecho de quedarse con la propiedad.
El préstamo con garantía hipotecaria es una modalidad de préstamo personal que te brinda la posibilidad de utilizar el capital obtenido para cualquier fin, a la par que utilizas tu vivienda como garantía de pago.
Es un método alternativo de financiación diseñado para aquellos clientes que requieren sumas significativas de dinero, pero encuentran dificultades para obtener financiamiento debido a ser considerados de alto riesgo por las entidades financieras tradicionales.
El importe mínimo del préstamo suele ser de 10.000 € y el máximo vendrá determinado por el valor de tu vivienda, pudiendo alcanzar hasta 400.000 €. El plazo de devolución varíará según la entidad crediticia, aunque generalmente oscila entre 10 y 20 años como máximo.
La TAE de estos préstamos suele situarse entre el 10 % y el 17 %, por encima de los préstamos personales sin garantía (que arrancan en torno al 7 %) y de las hipotecas convencionales (desde el 3 %).
Un préstamo con garantía hipotecaria no es lo mismo que una hipoteca
Muchos usuarios que buscan información sobre contratar una hipoteca suelen confundirla con los créditos respaldados por un inmueble o propiedad.
En ambos casos, se utiliza un inmueble de propiedad como garantía de pago.
Sin embargo, el préstamo hipotecario, comúnmente conocido como hipoteca, se solicita al banco con el propósito específico de adquirir una vivienda.
Mientras que los préstamos con garantía hipotecaria pueden ser solicitados a bancos o empresas intermediarias para financiar cualquier proyecto, no necesariamente tiene que ser la compra de una propiedad.