Fondos de renta fija
Los fondos de renta fija invierten principalmente en bonos y deuda pública. Sabes de antemano la rentabilidad aproximada y el plazo.
El riesgo es bajo, pero también la rentabilidad. Los mejores fondos de renta fija han ofrecido en torno al 8 % anualizado a 3 años, según datos recientes.
Son adecuados para inversores conservadores o para quienes necesitan el dinero en un plazo corto (1-3 años). En 2026, la renta fija europea resulta especialmente interesante gracias a los recortes de tipos del BCE, que han revalorizado los bonos existentes.
Fondos de renta variable
Estos fondos invierten en acciones de empresas cotizadas. No sabrás la rentabilidad final hasta que vendas, y existe la posibilidad de perder parte del capital invertido.
A cambio, ofrecen un potencial de rentabilidad mucho mayor. Fondos como el Heptagon Fund han alcanzado un 24,67 % anualizado a 3 años.
Son adecuados para inversores con un perfil de riesgo medio-alto y un horizonte temporal largo (más de 5 años). Estos fondos cubren mercados como la bolsa de valores, materias primas o incluso cripto.
Fondos de renta mixta
Combinan renta fija y renta variable en proporciones que varían según el fondo. Puedes encontrar mixtos conservadores (70 % fija / 30 % variable) o agresivos (30 % fija / 70 % variable).
Son una buena opción si quieres diversificación sin elegir tú mismo la proporción entre activos.
Fondos garantizados
Garantizan que no perderás el capital invertido, siempre que mantengas la inversión durante el plazo establecido (normalmente entre 3 y 5 años).
Existen garantizados de renta fija (sabes la rentabilidad desde el inicio) y de renta variable (solo se garantiza el capital, no las ganancias). Son la opción más conservadora del mercado.
Fondos monetarios
Invierten en activos de deuda pública a muy corto plazo (6 meses a 2 años). La volatilidad es mínima y la rentabilidad baja, pero sirven como alternativa a las cuentas de ahorro para aparcar liquidez de forma temporal.